Te ofrezco pan
de mis manos.
Te acercas
temblorosa
mirando de soslayo.
No me cojas,
dicen tus ojos
con rebeldía,
y una pizca de
miedo.
Coges el pan,
no dejas de mirarme
mientras comes.
De repente alzas
el vuelo y
desapareces libre.
No volveré a encontrarte.
Cita
"Y vosotros, antaño mis amigos, alzáis ahora el puñal contra mí y os postráis como perros ante amos que sólo desean que lamáis sus botas salpicadas de vergüenza, traición y sangre vertida de vuestros hermanos y hermanas. Ofrecéis en holocausto a los vuestros, y a mí, que os di de comer, me desgarráis las carnes y las devoráis con saña, dejando sólo los huesos blanqueados al sol de vuestra ignominia para que la parca las reclame. A vosotros os maldigo, y quieran los hados que sufráis injusticia igual en vuestras casas y que la bilis de vuestra cobardía se derrame sobre los cadáveres de vuestras familias."
De las Memorias de Yasid l´Vasara I. Crónicas del Interregno, Tomo 219. 9033 A.D.

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