Cita


"Y vosotros, antaño mis amigos, alzáis ahora el puñal contra mí y os postráis como perros ante amos que sólo desean que lamáis sus botas salpicadas de vergüenza, traición y sangre vertida de vuestros hermanos y hermanas. Ofrecéis en holocausto a los vuestros, y a mí, que os di de comer, me desgarráis las carnes y las devoráis con saña, dejando sólo los huesos blanqueados al sol de vuestra ignominia para que la parca las reclame. A vosotros os maldigo, y quieran los hados que sufráis injusticia igual en vuestras casas y que la bilis de vuestra cobardía se derrame sobre los cadáveres de vuestras familias."
De las Memorias de Yasid l´Vasara I. Crónicas del Interregno, Tomo 219. 9033 A.D.


lunes, 22 de julio de 2013

Cine que viene: World War Z

Bien. Ya tenemos casi casi aquí la muy esperada (por algunos) última película de Brad Pitt que promete ser una rompedora de taquillas. 

Ante todo, y para los que no hayan querido ver los trailers y no hayan leído el libro SPOILER-SPOILER-SPOILER. Advertidos ya, voy a dar mi opinión de "me he visto hasta las pelis más cutres de zombies", pues sólo es eso. Primero el trailer final para hacer boca (o mordisco):


Los trailers (éste y otros, que los tenéis en la red) tienen una pinta cojonuda, como en todo Blockbuster que se precie, pero dado que éstos suelen usar las escenas más jugosas de cualquier cinta (destripándote el disfrute al incluir incluso escenas del final de la peli, etc, etc) podemos hacernos una idea bastante aproximada de lo que vamos a ver.

En primer lugar NO vamos a ver World War Z (luego haremos comparaciones con la novela). Es evidente que a Brooks le deben haber pagado una millonada, pero se ve a la legua que ésta no va a ser su historia. En segundo que, como nos tienen acostumbrados los USA, se van a meter esposa e hijos para poder llegar más al corazoncito de la gente, que se supone deben sufrir empáticamente con las desventuras de Brad y su familia, esperando a ver si el maravilloso marido y padre sin igual sufre mucho o no, porque lo de que muera, me da que, a no ser que los guionistas hayan tenido un momento de lucidez, no va a ocurrir (véase "La guerra de los mundos" de Cruise o "cómo convertir en una peli palomitera llena de efectos especiales una historia cojonuda"). En tercer lugar: parece "28 días después" pero más molona, con millones de zombis más, muchas, pero muchas explosiones, y carreras como locos delante de hordas de pellejudos y caminantes (¿o debería decir corredores?) mientras alrededor silban balas, caen helicópteros en llamas, los coches arrancan en el último momento, las víctimas caen a puñados como conejos en una fiesta de cazadores (excepto protas y quizá algún secundario molón, de esos de "ey, tío, soy la caña" o "joder, soy un marine, pero me he cagado en los pantalones seis veces en el último minuto"), y el cielo es el único lugar seguro; bueno, eso no, porque ya se ha visto en los trailers que de seguridad en un avión nada de nada (la escena de la granada en el avión es pa´mear y no echar gota). En ese sentido creo que "28 días después" es una cinta de mejor calidad de lo que va a ser ésta. Cuarto: el prota es la leche, como no podía ser menos para Brad. Sin él el mundo se irá al carajo (Diálogo: "- Necesitamos su ayuda.  - Me pide que abandone a mi familia.   -No voy a obligarle, pero no me haga creer que no es apto para el puesto." En fin, veremos banderas americanas ondeando al viento). Y quinto: en el trailer ya he visto la primera cagada. Calle con los dos carriles ocupados hasta los topes. Poli al que se lleva por delante un camión de la basura que sólo arrastra un coche. ¿Por dónde cojones ha pasado el cacho camión?

Primera conclusión: como espectáculo festivalero de zombis, explosiones y corre-corre que te pillo, puede que vaya a ser cojonuda. Como película en sí puede que incluso esté bien dirigida y el guión no chirríe más que en los puntos a los que nos tienen acostumbrados los Blockbusters, incluso que sea entretenida si no somos muy puntillosos, pero no creo que dé para más. Y respecto a la fidelidad con la historia original...vamos a ello.

Lo que me llamó la atención inmediatamente al empezar a leer la novela fue su forma narrativa. No es una historia lineal con un principio y un final. Ni tampoco una historia de diferentes puntos de vista (aunque los haya) como el Drácula de Stoker. Es una crónica periodística de un desastre mundial.

En efecto es una crónica. En primer lugar lo que sabemos desde el principio es que los humanos han ganado, y el mundo resultante está lejos del apocalipsis completo, pero es un mundo con una amenaza permanente casi para la eternidad y una necesidad de vigilia constante para los supervivientes. Encontramos, por ejemplo, las zonas costeras; equipos submarinistas rastrean los puertos, playas, etc de forma minuciosa a diario y se levantan barricadas marinas porque, oh sorpresa, los zombies que están en el mar no han sido exterminados, ni se descomponen, y pueden llegar andando tranquilamente en pelotas (porque la ropa sí se descompone) a la playa que hay frente a tu chalet de Malibú y darte el día (o la noche) mientras retozas con alguien en el porche creyéndote a salvo.

En segundo lugar el protagonista es un periodista. Va recorriendo el mundo entrevistando supervivientes y, eso me encantó, desgranando la historia del desastre y haciendo un auténtico trabajo de investigación para narrar, con crudeza extrema y un realismo rayando en lo posible, cómo algo así pudo suceder, desde los primeros infectados, pasando por cómo se burlan fronteras y la "enfermedad" se extiende, hasta retratos humanos de pérdidas y momentos de acojonante debacle ante las imparables masas de millones de muertos andantes. Los retratos de las situaciones, vivencias, errores y resultados son creíbles y están bien narrados (aunque evidentemente no es un García Márquez), no se hace pesada en absoluto, a pesar de su peculiar forma narrativa, la estructura general está muy bien resuelta y es una vuelta de tuerca muy inteligente a las historias de zombies (lectura refrescante para el veranito).

Si se hubiese hecho esa película, indudablemente no habría ganado la pasta que se supone va a ganar, pero seguro que hubiera ofrecido una visión mucho más profunda y humana de un desastre de ese tipo a nivel mundial. Al respecto recomiendo encarecidamente la MAGNÍFICA miniserie de la BBC "In the flesh". Tres episodios, de una hora de duración cada uno, para narrar una historia que parte de la premisa de que se ha encontrado una "cura" para los, como los llaman, "enfermos del síndrome del parcialmente muerto" y que, lejos de entrar en carreras alocadas de gente huyendo despavorida y sangre y tiros a tutiplén (excepto algún flashback sangriento que, lejos de hacer desagradable la cinta, nos sumerje más en la tortura de un recuperado que sabe lo que ha hecho mientras era un muerto viviente), se centra en los problemas de integración de los "recuperados". La historia es excelente, la factura impecable, la música no podría estar mejor elegida, bien dirigida, con una fotografía y unos paisajes y ambientación perfectos, y tratando temas de rechazo, fanatismo, religión, amor, locura y, en definitiva, personas de carne y hueso tratando de acomodarse y aceptar una situación inimaginable.

Como conclusión final: como película palomitera a la de Brad le voy a pronosticar un 9 (todos sabemos lo que les gusta a los seguidores de las películas zombies: hordas imparables, tiros por todos sitios, gente muriendo heroicamente, protas que desayunan zombies armados con una cuchara de palo, y sangre y caos por todos sitios.

Como adaptación a la novela le pronostico un 2, y eso siendo generoso, porque hay partes en la misma donde se cuenta lo que seguramente va a salir en World War Z (quitando esposa e hijos...falta el perro, que lo mismo se lo han guardado en los trailers): los momentos álgidos de la plaga, cuando los muertos vivientes se cuentan por millones.

Mi recomendación: si quieres verla tómate unas palomitas y una cocacola (aunque yo optaría por el tequila para reírme más y mejor) y hazte a la idea de que no vas a ver World War Z si has leído la novela y te gustó. 



Como punto final, además del obligado visionado de la ya nombrada "In the flesh", personalmente casi optaría por revisitar los remakes de las dos primeras pelis de Romero: "La noche de los muertos vivientes" y "El amanecer de los muertos". Creo que son más que dignas revisiones del original, y más seria la segunda ("The dawn of the dead" de Romero era un despiporre), pues "La noche de los muertos vivientes" es casi un calco, aunque me gustó mucho la variante del final. Cualquiera de éstas ofrecerá sin duda una visión más cercana, aunque menos vistosa, de lo que supondría una catástrofe como un apocalipsis zombie, y mucho mucho más humana. Pero, claro, yo soy de "The Walking Dead", de los cómics, no de la serie. Pero esa es otra historia.



Y al final iré a verla. Si es que...

viernes, 19 de julio de 2013

Teñida

¿Qué sienten tus manos
acariciando otros sueños?,
y tu piel,
teñidas de blanco
por mí dunas
que recorri sediento
y que me saciaban.
                                   Porque me saciaban.
¿Qué sienten tus sueños
acariciados por otras manos?,
y tu piel,
teñida por otro
quizá de colores
recorriendo el oasis
y saciando tu ansia.
                                   Porque la sacian.

miércoles, 17 de julio de 2013

Deseo

Del deseo el deseo,
tan fuerte, tan frágil.
                                  Cortante.
Visceral 
recorre venas,
espíritu,
carne.
En ausencia
del deseo 
sólo queda
desear
que otros ojos
me desgarren
de deseo y olvidar
                                 [te.
desear tu deseo.

lunes, 8 de julio de 2013

Comerás de otras manos

Te ofrezco pan
de mis manos.
Te acercas
temblorosa
mirando de soslayo.
No me cojas,
dicen tus ojos
con rebeldía,
y una pizca de
miedo.
Coges el pan,
no dejas de mirarme
mientras comes.
De repente alzas
el vuelo y
desapareces libre.
No volveré a encontrarte.

Sin ti

No te necesito,
ni a ti, ni a ti
tampoco.
No necesito pasados,
ni presentes ni futuros.
Pero, ay,
sin ti.

Roce

Rozando mi piel
agua, sol y sal,
rozando 
piel que es,
aunque no viva.
Rozando vida
rozándome,
sin rozarte,
vida.

jueves, 4 de julio de 2013

Barcewertnitis crónica

Abro esta nueva sección, aunque algunas entradas antiguas tengan cabida aquí, con una que no era la que tenía pensada; pero la actualidad manda.

Leo con estupor e indignación que crece por momentos una noticia en las páginas de nacional en un conocido periódico. La tal noticia transcribe, no sé si fielmente o no, una confrontación dialéctica en el último pleno del Congreso entre un miembro del mismo y el Presidente del Gobierno, en relación al hecho de que el ex tesorero del partido que tiene mayoría absoluta en el poder, y lo ejerce con absoluta soberbia como se verá, se encuentre encarcelado, imputado en diversos cargos por presuntos delitos fiscales varios, y el Gobierno de éste, nuestro triste país (o nación, o estado, o lo que sea que quiera usted llamarlo, no vaya a ser que alguien se sienta ofendido en sus carnes patrióticas, nacionalistas, soberanistas, federalistas, republicanas, etc), no dé explicaciones sobre dicho asunto.

Si alguien se extraña de que no aparezcan nombres, que no lo haga. Aquí no hablo de personas, sino de cargos con una responsabilidad, sea quién sea la persona o el partido que los ocupe.

El "diálogo", transcrito como aparece en prensa, es el siguiente:

(Congresista)
-  La confianza en un país requiere de confianza en sus gobernantes y en sus instituciones. No se me ocurre un golpe mayor a la credibilidad de un país que tener en la cárcel al que fuera tesorero del partido que gobierna España, nombrado y mantenido en el cargo por el actual Presidente del Gobierno.
- Su silencio es bochornoso. Lo que se espera de usted son palabras y no silencio porque la palabra es el ámbito de la política y el silencio conduce a la sospecha y termina siendo complicidad.

(Presidente del Gobierno)
- Usted habla de lo que quiere y yo también.

Bueno, verá usted, señor Presidente del Gobierno:

Independientemente de que esté de acuerdo o no personalmente con la gestión del Estado que está realizando, lamento decirle que usted no tiene derecho a hablar de lo que quiera o decir lo que quiera. Usted tiene una responsabilidad y la OBLIGACIÓN de dar explicaciones a los que le han votado, y a los que no, directamente o a través de sus representantes, sobre cuestiones de importancia nacional, social y política que afecten o puedan afectar al conjunto de los ciudadanos. Usted cree que sólo tiene el derecho de defenderse ante acusaciones y escándalos que pongan en entredicho su gestión y la integridad de los miembros del Gobierno. Y es cierto, tiene ese derecho, pero por encima de eso a lo que no tiene derecho es a callar ante graves acusaciones de corrupción, financiación ilegal y gestión que encuentra una elevada oposición entre la población, aunque usted no quiera reconocerlo. No tiene usted derecho a callar y hablar de lo que quiera. Tiene usted la obligación moral y LEGAL de dar explicaciones a la sociedad que usted está gobernando.

Su desfachatez y falta de respeto hacia mí y hacia el resto de los ciudadanos es intolerable, vergonzosa e insultante, y refleja la falta de valor y de compromiso que tiene usted con la sociedad que lo ha elevado al lugar donde se encuentra. No tiene usted derecho a hacer lo que le venga en gana y a hablar de lo que le apetezca. Está usted obligado a RENDIR CUENTAS, por mucho que le pese.

Me siento asqueado y avergonzado ante la patética imagen que refleja, la soberbia que le inunda y la falta de respeto de que hace gala ante todo el conjunto de los que formamos esto que se llama España; catalanes, murcianos, valencianos, gallegos, vascos, andaluces...insulares y peninsulares.

No voy a pedirle que dimita y convoque elecciones anticipadas, entre otras cosas porque tiene tan poco sentido de la responsabilidad y se cree con tanto derecho a hacer lo que le venga en gana, que no creo que lo hiciese. Pero sí voy a pedirle...no, a EXIGIRLE, que cumpla con sus obligaciones y responda a las preguntas de la ciudadanía que le son hechas directamente o a través de representantes electos. Porque me debe usted explicaciones, señor Presidente del Gobierno. ME LAS DEBE, porque le pago su sueldo y trabaja usted para mí y para el resto de los españoles y, según su política, al que no funciona se le echa a la puñetera calle. Y no le consiento que se cague usted en mi cara y se limpie el culo con mis derechos.

Si no supiera que está usted sano, y que lo único que ocurre es que tiene la cara más dura que el hormigón armado y muestra un desprecio absoluto hacia la ciudadanía, diría que tiene usted un síndrome al que yo llamaría Barcewertnitis crónica, cuyo síntoma principal es "el pasarse por el forro sus obligaciones para con los ciudadanos y que se le coma la lengua el gato cada vez que alguien le pide responsabilidades sobre temas de los que no quiere hablar".

Atentamente suyo: uno de sus jefes.



lunes, 1 de julio de 2013

Plebinautas

Dedicado a todos los compañeros y compañeras de un viaje que no ha hecho más que empezar.

Tormentas, y rayos, y vientos en contra, y olas como muros de roca hacen zozobrar el navío en que navego y amenazan con hundirlo, para que los abisales monstruos que moran en la oscuridad desgarren mis carnes y las de mis compañeros, y yazcan en las profundidades nuestros huesos descarnados, sin vida, ni aliento, ni músculo que los mueva. 

Pero nuestras manos son firmes, sujetamos las jarcias con voluntad, remendamos las velas desvencijadas, embreamos el casco y reparamos las vías de agua. No conseguirán hundirnos ni todos los dioses de los océanos levantados en nuestra contra, pues nuestra causa es justa, valerosos los corazones, e insaciable el hambre de libertad que puede olerse ya desde aquí, tras el oscuro horizonte, mientras navegamos con pulso firme rumbo a un mundo aún desconocido.