Cita


"Y vosotros, antaño mis amigos, alzáis ahora el puñal contra mí y os postráis como perros ante amos que sólo desean que lamáis sus botas salpicadas de vergüenza, traición y sangre vertida de vuestros hermanos y hermanas. Ofrecéis en holocausto a los vuestros, y a mí, que os di de comer, me desgarráis las carnes y las devoráis con saña, dejando sólo los huesos blanqueados al sol de vuestra ignominia para que la parca las reclame. A vosotros os maldigo, y quieran los hados que sufráis injusticia igual en vuestras casas y que la bilis de vuestra cobardía se derrame sobre los cadáveres de vuestras familias."
De las Memorias de Yasid l´Vasara I. Crónicas del Interregno, Tomo 219. 9033 A.D.


domingo, 8 de abril de 2018

Anexo II a las anotaciones del "Primer Luminatus" Serguin Landrab de las Memorias de Yasid l´Vasara, según traducción y recopilación de la Oris Co. de Metadatos Estelares y Memoria de la Especie.


Las Disputas de Sucesión.

El ascenso de Yasid tras la muerte de su padre, Vasar l´Ibnar, se vio frenado por la resistencia de Yin-Nu, Peladón y Argárix (mundos disputados por las oligarquías de la periferia), temerosos de que sus planes perjudicasen su estatus de mundos no alineados y el comercio fronterizo desapareciera.

Existen opiniones encontradas de si Yasid pretendía proteger los intereses del sector frente a la política expansionista del Imperio Kanunn durante el reinado del Emperador Beyad-Karam III (1) o si tan sólo utilizaba la inestable situación de esos mundos para prevalecer sobre los jerarcas y hacerse con el control de la periferia. (2)

Hay quien sostiene que las palabras de Yasid iban dirigidas no sólo a los gobiernos de esos mundos, sino también a los familiares más cercanos en las oligarquías, que habían visto mermadas sus reclamaciones sobre la herencia de Vasar tras reconocer éste a Yasid como heredero de Caliox, su mundo natal. (3)


"No temáis que tenga éxito. Es mi fracaso lo que debéis temer. Pues la furia de mil mundos caerá sobre vosotros si no consigo pararlos antes de que se reúnan con la flota de Isvara."

De las Memorias de Yasid l´Vasara I. Tomo 216. Pag 102. 9025 A.E.
Memoria Histórica de los Mundos Periféricos. Ref. 7b-B21 revisada.

El inicio de la guerra.


Con las luchas internas, instigadas y fomentadas por la Confederación de Comerciantes de Kanunn, retrasando los planes de Yasid de alzarse como líder de la periferia y reunir una flota, y con el apoyo de los Astilleros del Núcleo, Beyad-Karam III lanzó un brutal ataque sobre los mundos fronterizos.

Yasid aprovechó este hecho para reforzar su posición como líder con un discurso dirigido a los mundos ocupados, que no sólo pretendía dar muestra de su fuerza y resolución, y postularse como salvador frente a la invasión, sino que era un recordatorio de las advertencias que había volcado sobre los oligarcas durante las Disputas de Sucesión. Esta última suposición se ve reforzada, según algunos autores, por el uso de la palabra "hermanos", que indicaría que no sólo se dirigía a sus conciudadanos de la periferia, sino a los familiares directos del propio Yasid.


"Los mundos caen, el círculo se cierra, la flota de Ragnac nos golpea sin piedad; y aquí estáis, aparentemente sin esperanza, sin salida. Creen que estáis sometidos. Pero no desfallezcáis, hermanos, aún queda nuestra voluntad. Y es inquebrantable."

De las Memorias de Yasid l´Vasara I. Tomo 216. Pag 321. 9027 A.E.
Archivo audiovisual de Caliox. Ref. T-32 de origen.

La caída de Caliox

El desastre de la batalla de Caliox afectó terriblemente a Yasid, que, obligado a huir de su mundo natal devastado, comenzó a urdir una venganza que culminaría con la entrada de los Nox en la guerra.

"Las hojas crujían bajo sus pies. Parecía anclado a aquel suelo, sin poder avanzar, ni retroceder. Levantó la vista y sólo vio desolación a su alrededor. Allí no quedaba nada por lo que pudiese luchar. La voz detrás suyo lo devolvió a la realidad. Se dio la vuelta, escuchó cómo las hojas muertas seguían crujiendo mientras avanzaba, subió a la lanzadera y lo sacaron de allí. Bajo sus botas de campaña el suelo metálico seguía crujiendo, como si las hojas de aquel planeta muerto lo acompañasen."

De las Memorias de Yasid l´Vasara I. Tomo 217. Pag 215. 9032 A.E.
Novelización según testigo de La Última Flota. Ref. B63.

El juicio de Yasid l´Vasara.

El apoyo de algunos mundos y familias a Beyad-Karam III, y su traición a Yasid, se debió en parte a la idea de que un gobierno como el del Emperador era preferible al de los oligarcas de la periferia. Los derechos de las Familias Menores se habían visto empobrecidos por las políticas de leva e impuestos de las Primeras Familias, y eso había llevado a muchos consejeros y gobernadores locales a buscar una alianza con la Confederación de Comerciantes de Kanunn.

Irónicamente la idea de Yasid era precisamente la de acabar con los gobiernos atomizados de las oligarquías y unificar toda la periferia según el modelo del Imperio de Kanunn. (4)  De ahí que durante el juicio se dirigiese duramente a los mundos en rebeldía con palabras que no sólo mostraban su rencor hacia ellos, sino su opinión de que dicha alianza era un error.

"Y vosotros, antaño mis amigos, alzáis ahora el puñal contra mí y os postráis como perros ante amos que sólo desean que lamáis sus botas salpicadas de vergüenza, traición y sangre vertida de vuestros hermanos y hermanas. Ofrecéis en holocausto a los vuestros. Y a mí, que os di de comer, me desgarráis las carnes y las devoráis con saña, dejando sólo los huesos blanqueados al sol de vuestra ignominia para que la parca las reclame. A vosotros os maldigo, y quieran los hados que sufráis injusticia igual en vuestras casas, y que la bilis de vuestra cobardía se derrame sobre los cadáveres de vuestras familias."

De las Memorias de Yasid l´Vasara I. Tomo 219. Pag 65. 9033 A.E.
Mundo NeoMigad. Acta del Juicio de Yasid.

La Alianza Nox.

Los intentos de Yasid de conseguir el apoyo de los Nox del brazo de Perseo fueron interpretados por muchos como síntoma de locura. Sin embargo, lo que para algunos era una muestra de odio y desequilibrio, era también una advertencia velada ante una alianza que el propio Yasid no deseaba, pero que de hacerse efectiva pondría en jaque al propio núcleo galáctico.

"He sido despojado de poder, familia y honor y me recrimináis que haya caído en la locura. Locura es lo que desataré sobre vosotros si me dejáis con vida."

De las Memorias de Yasid l´Vasara I. Tomo 219. Pag 82. 9033 A.E.
Mundo NeoMigad. Acta del Juicio de Yasid.


(1)  "Beyad-Karam III. Estudio de las dinastías del Núcleo". Universidad Central.

(2) (3) "Un estudio sociopolítico de los mundos oligarcas". Maestre Linau Sandropec. Ed.Unicom.

(4)  "Motivaciones y secretos de Yasid l´Vasara". Lima l´Yasida. Ed. Herederos de Caliox.




El regalo


No temáis que se extinga el incesante rugir de millones,
pues el llanto llenará el aplastante vacío del silencio.

Antigua visión T´lek.


Los T´lek somos una especie antigua. Durante millones de doblegiros medramos en nuestro mundo natal, orbitando el gigante gaseoso que nos ha dado siempre el calor que nuestras lejanas y apagadas binarias nos negaban. Elevándonos sobre el cieno primordial y ascendiendo en la cadena evolutiva.

En ocasiones estuvimos al borde de la extinción por nuestra propia causa, pero vencimos a las luchas y la autodestrucción, y nos volvimos más sabios, como cuando dominamos las "Disputas de los Úteros", acabando con la esclavitud de las castas y con el estigma de las no-líneas de los gestadores.

Una vez en paz nuestro mundo, nos lanzamos a la conquista de otros. Exploramos e intentamos colonizar el resto de cuerpos celestes de nuestro sistema. Pero nuestro genoma es mutable en extremo y las condiciones de otros lugares provocaban cambios sustanciales en los que los habitaron, destruyendo entre atroces sufrimientos a los que osaron alzarse hacia el exterior.

Intentamos entonces modificarnos a nosotros mismos en un intento de hacernos resistentes a los cambios, y con ello llegó el desastre del "Proyecto Eugenésico de Colonización": los colonos modificados se volvían terriblemente agresivos, llevándonos de nuevo a luchas que casi acaban con nosotros.

Terminadas las "Guerras de los Mundos Exteriores" el Grupo de las Trece decidió entonces que nos quedaríamos en nuestro mundo y sólo plasmavidas sin esencia explotarían las riquezas del sistema para el sustento de nuestro hogar.

Y así florecimos durante miles de doblegiros, seguros en nuestra luna, dedicados a la ciencia, la acumulación de conocimientos y la contemplación del universo.

Hasta que llegó la Bestia.

En el decimoquinto reinado del Jerarca L´ndrab apareció flotando en el espacio. Las leyendas hablaban de criaturas que podían sobrevivir en el vacío, errando solitarias con las corrientes solares. Aunque nadie había visto nunca ninguna, la visión de una criatura del tamaño de medio mundo hizo que surgieran en nosotros los miedos ancestrales que todo ser viviente oculta en el seno de su herencia genética.

Al haber abandonado hacía mucho nuestros intentos de expansión más allá de nuestro mundo, nos veíamos abocados ahora a contemplar impotentes cómo aquella monstruosidad se acercaba directa hacia nosotros, pues ya no poseíamos externoviales con los que intentar huir o interceptar a la criatura. Y sabíamos que aunque hubiésemos dispuesto de ellos, armados con todas las armas que pudiésemos recuperar o reinventar, poco habríamos podido hacer para defender nuestro hogar.

En un desesperado intento se convocaron a todos los plasmavidas disponibles, lanzándolos contra el titán con la esperanza de que quizá lo molestasen lo suficiente como para que cambiara su rumbo. Necios insignificantes; así contemplamos como nuestra única y última línea de defensa caía sin causar ningún efecto.

Muchos de los nuestros cayeron entonces en la infinitud de la no-vida. Otros clamaron a los antiguos Creadores en busca de clemencia. Los más desviados intentaron poner en marcha antiguos externoviales en los museos, fracasando en su intento.

Cuando todo se creía ya perdido, con la mole extendiendo sus gigantescas fauces para envolvernos, ocurrió lo impensable. La Bestia se había colocado en giro alrededor de nuestro gigante gaseoso, por delante del de nuestro mundo, con la enorme vela de su parte delantera extendida en dirección a una de nuestras estrellas. De uno de sus extremos alargó inmensurables zarcillos en dirección a las capas más altas del mundo gaseoso...y comenzó a alimentarse.

La criatura absorbía material gaseoso del mundo-madre y usaba la energía y las partículas de las corrientes solares capturadas con su boca-vela para catalizar reacciones que la sustentaban, emitiendo unas partículas de desecho que conformaban una gran nebulosa que atravesaba nuestro mundo en su giro.

Se estudió la gran nube y se determinó que su composición, si bien desconocida, no perjudicaba en nada a los T´lek ni al resto de seres vivos. Hasta que un día comenzamos a oírnos los unos a los otros sin necesidad de sonidos ni gestos. Las mentes de los más cercanos se fundían unas con otras; y el efecto se extendía y amplificaba con cada doblegiro.

El fenómeno se recibió como un regalo. Ya no eran necesarias máquinas liga-datos; la mente colmena de todos los T´lek era la mejor liga-datos. Los anales físicos eran superfluos; la mente colmena contenía todo el saber y los recuerdos de la especie. Los nacidos ya no emitían sonidos al venir al mundo; las mentes de sus gestadores, semilleros y crianovas los arrullaban desde antes de dejar las bolsas excretoras, y la sabiduría y el conocimiento acudían a ellos de forma natural. Así vine al mundo yo.

Durante cientos de generaciones los T´lek aprendimos lo que era ser Uno. Las liga-datos quedaron abandonadas y los anales se disolvieron en el polvo que arrastra el tiempo.

Hasta que un día amanecimos sin la Bestia.

Nunca hemos sabido qué fue de ella. Simplemente desapareció. Quizá cargada de energía para continuar su viaje hacia otras estrellas.

Al principio no se notaron los efectos de su partida, pero lenta e inexorablemente, a la vez que la nube con la que nos envolvió se disipaba en el espacio, su regalo comenzó a desaparecer. Y éramos incapaces de duplicar su efecto.

Muchos enloquecieron al principio. Otros se decidieron por la no-vida. Y otros nos quedamos, errando por un mundo en silencio, incapaces de comunicarnos los unos con los otros, pues ya no éramos capaces de emitir sonidos, ni sabíamos cómo tallar anales. Y los nacidos morían al poco con sus mentes extraviadas.

Nos extinguíamos debido a nuestra arrogante actitud frente a un regalo que creímos eterno.

Hasta que un día naciste tú, J´dim. Y como tú otros. Y gracias a vosotros aprendimos de nuevo lo que nunca debimos olvidar, y el pueblo T´lek recuperó su futuro.


Aquel día no moriste, ni enloqueciste en la soledad. Tu gesticulador se abrió y, como antaño, el llanto llenó el aplastante vacío del silencio que nos rodeaba.