Encadenado a mi almadeambulo distante
entre muros de laberinto
de realidad tejido.
Arrastrando
eslabones de acero
piedra, plomo
ya elaborados.
Y cuando llegue
el momento dado
de metal por fundir.
Eslabones pesados
de vida forjados.
De sentimientos,
de lamentos,
de esperanzas,
de alabanzas,
de palabras,
de silencios
encontrados.
Frente a frente,
eslabones de verdades,
de mentiras,
calladas y dichas
por otros y por mí.
De un puzle fichas
imposibles de encajar.
De vidas distintas
pero mias,
todas en la misma caja,
peleando por un sentido.
Este lado con el otro
esta pieza aquí
la otra allá
que mientras coloco defino
una forma extraña
cuando miro.
Paisaje que cambia
mientras camino,
diseñado por mí
mientras me inclino,
recogiendo metal
a mi paso
con que forjar
el siguiente eslabón
en mi alma
del éxito o del fracaso.
Los eslabones están para romperlos... ¡he dicho!
ResponderEliminarJajajaja!!! Sí, la verdad es que da la impresión de carga, las cadenas y todo eso...en realidad quiere decir que nosotros vamos forjando lo que somos, que forman la cadena de nuestra vida, y que a veces es difícil ver cómo casan las partes para que cuadren. Lo de encadenado a mi alma...bueno, todos lo estamos, no podemos huir de nosotros mismos. El truco no creo que sea romper un eslabón, sino en forjar bien el siguiente aprendiendo de los que hemos forjado mal, o no tan bien como hubiéramos deseado.
ResponderEliminar