- ¿Crees que lo conseguiremos? - preguntó sardónica mientras la muerte revoloteaba sobre nuestras cabezas.
- Sólo hay una forma de saberlo - respondí. Y salté al vacío armado con mis manos y mi voluntad.
De las Memorias de Yasid l´Vasara I. Crónicas del Interregno, Tomo 219. 9033 A.D.
No hay comentarios:
Publicar un comentario