"Y vosotros, antaño mis amigos, alzáis ahora el puñal contra mí y os postráis como perros ante amos que sólo desean que lamáis sus botas salpicadas de vergüenza, traición y sangre vertida de vuestros hermanos y hermanas. Ofrecéis en holocausto a los vuestros, y a mí, que os di de comer, me desgarráis las carnes y las devoráis con saña, dejando sólo los huesos blanqueados al sol de vuestra ignominia para que la parca las reclame. A vosotros os maldigo, y quieran los hados que sufráis injusticia igual en vuestras casas y que la bilis de vuestra cobardía se derrame sobre los cadáveres de vuestras familias."
De las Memorias de Yasid l´Vasara I. Crónicas del Interregno, Tomo 219. 9033 A.D.
De sombras y cieno la espina en mi corazón serpentea y envenena. Se clava profundo con uñas y dientes de mentiras y engaños, arrancarla una deliciosa agonía si supiese cómo es. Se aferra a un pecho de roca construido que encierra más que proteje el corazón sangrante agrietado de penas de luchas fratricidas contra mi mismo. Se arraiga y crece junto con mi pavor al ver su fuerza, el resultado de su esfuerzo. Tanteo, busco no consigo aferrarla escondida en sombras. Aparece una luz inesperada y veo la espina frente a mí mi reflejo consumido y corrupto. Se ríe y me dice: mírate ¿te arrancarás a ti mismo? ¿Quién eres? susurro. Tomaste mis manos, responde, y sin preguntar iniciaste el camino que te llevó a lo que ves. ¿Eres yo? pregunto incrédulo. Eres lo que has construido una isla solitaria, una sima oscura que se traga lo que eras. ¿No es lo que querías? irrompible, intocable piedras, espinas, colmillos te llenan ¿por qué te lamentas? El pánico me invade y grito ¡No puedo ser tú! ¡Te niego! Pero la sombra me retiene encadenado a mi mismo y se regodea en mi lucha ¡Es inútil! me dice no puedes ganar, formo parte de ti. Pero lucho arranco raices mastico piedra sangran mis uñas y me río lleno de gozo. El terror asoma en sus ojos desprovistos de vida sólo roca, huesos y humo de promesas vanas. Te resistes, le digo, irrompible muro, pero sigo hincando mi vida en sus miembros tumefactos y los arranco y los arrojo lejos, mientras una luz inesperada ilumina la escena.
Solo ente el gentío una copa en mi mano por compañía. Observo tu sombra proyectada por la vela en el cristal que la envuelve. Acariciando el calor que la llama desprende se agita sinuosa insinuante frente a la mirada perdida en su temblor de mis ojos. Acarician sus dedos mi piel húmeda de la brisa que alivia la sofocante noche que me envuelve. Tiemblo al sentir esa sombra rodeandome y me pierdo en esa luz deseandote junto a mi, mientras te imagino en la sombra danzante de una vela sobre el cristal que mi mano sostiene.
Para WW Sopla fuerte la tormenta zozobra mi corazón ante su embate. Mueve masas enormes que tambalean mi destino haciéndome perder el equilibrio. Altera el mar en calma olas titánicas se alzan agónicas de fuerza. Pared irrompible turbias aguas avanzando para ahogarme. Llegan furiosas a destruir mi mente a su paso. Encuentran en su camino determinación espíritu limpio mente clara ansia vital. Rompe la muralla líquida sobre mí estalla en mil fragmentos me salpica y me inunda. Lucha denodada por entrar en mis pulmones matando la que soy. Pero no me ahoga respiro por mil poros entera por dentro. Lanza lo que desees vida soy yo la que te espera. Soy fuerte poderosa de roca, tierra y fuego forjada, un rompeolas. Y el viento cesará se aquietarán las aguas terminará la tormenta. Y sigo en pie.
Pies descarnados avanzan insensibles de guijarros incrustados que ya no duelen pues forman parte de huesos, tendones y nervios. Amalgama de sangre, carne y tierra sustentan la vida que impulsa sus pasos adelante, siempre adelante. Un impacto en su mejilla y la sombra furtiva entre las dunas esconde la mano, con la otra acaricia la herida. Ya no recuerda las veces que ha ocurrido ni hace cuanto que ya no duelen como antes dolían. Adelante, siempre adelante encorvada de responsabilidad rictus por sonrisa decisión en el corazón salvavidas de un Titanic supuesto insumergible que desaparece en la noche ante sus ojos. Otra piedra la golpea esta vez en la espalda y ni siquiera se vuelve pues sabe lo que la sigue desde hace tanto ya. El muro infinito que tan lejano parecía se agranda ante sus ojos empañados de perlas que el fuego que la impulsa evapora antes de que se deslicen por sus mejillas. Cuando llega, la roca golpea contra roca sin herirla esta vez. Se vuelve. Protege su espalda y a los suyos contra sillares sin resquicios a los que aferrarse. Observa el camino recorrido, frondoso en la lejanía, yermo al final. Sobre el muro huele a musgo savia, ámbar y tierra mojada. ¡Nunca más!-grita y antes de emprender la escalada terrible que la llevará a un camino desconocido se apresta a defenderse.
No quiero palabras embravecidas de vientos preñadas de sentido Sólo quiero tus ojos de mil soles llenos brillando sobre mi sombra No quiero palabras que muevan el jardín cubierto de otoño Sólo quiero tu piel brillando bajo las gotas del rocio de mis ojos No quiero palabras quebrando el frágil cristal que refleja tu silueta Sólo quiero tus manos llenas de experiencias leyendo mi piel No quiero palabras que rujan en mis oidos haciendo zozobrar mi alma Sólo quiero una hoguera sobre mi derritiendo la escarcha No quiero palabras sólo sentir lo que no tiene palabras
Palabras que gritan en mis dedos y mueren en mis labios en tinta invisible escritas palabras que quedan en blanco palabras que nada dicen y expresan todo silencios a todo volumen gritos que nadie escucha palabras ciegas palabras devoran mi interior palabras mudas en voz alta que se atragantan y te ahogan que matar por dentro que viven por sí solas palabras al derecho y vueltas del revés cacofonía absurda de sentido pleno palabras de locura palabras
Por tí el olvido, por mí tu presencia. Tu felicidad ausente, tu alegría al verme. Tus ojos sin mirarme, tus manos en mi rostro. Hambre saciada en otro, pasión bajo mis dedos. Tus palabras en el aire, un susurro junto a mí. Tus labios lejanos, tu lengua rompiendo mi boca. Tu pelo al viento, un cabello en mi almohada. El eco de mi lamento, un gemido en mis oidos. Un escrito distante, tu pluma en mi piel. Hola cómo estás, me muero por verte. Un saludo en el portal, un te quiero al despertar. Una cena con amigos, dos tés en la mesa. Tus huellas en la arena para no seguirlas, tu sombra en mi espalda para compartirla. ¿Cómo desear a la vez tu éxito en mi ausencia y tu esencia junto a mí?
Encallado en la saliva de tu boca las velas desgarradas se mecen levemente mantenidas por tu aliento esquivo. Recojo del naufragio lo que pueda ser salvado y comienzo la escalada por tus pechos de fina arena entre mis dedos aferrada. Asciendo tu vientre perdiendo mi agua a cada paso implacable en mi esfuerzo por encontrar una salida. Atravieso el vergel de tu pubis hasta la fuente que sacia mi sed y así llego a la atalaya desde donde oteo el horizonte lejano. Pero entonces veo, al fin, el lugar donde la providencia me ha hecho naufragar y me oculto de los palos que surgen lejanos en un océano infinito e inmisericorde buscándome creyéndome perdido como yo me creía. Un golpe de viento me arrebata entonces y me devuelve al mar.
Vencido al ocaso la muerte te esquiva la vida te sigue de cerca pegada a tu cuerpo una sombra sardónica. Te dice: no es tu tiempo sufre los felices días saborea el dolor de las noches. ¿Y mis ojos? susurras. Abiertos por siempre en la cegadora llama de un sol que consume los huesos ya descarnados. ¿Y mis palabras? sollozas. Perdidas para siempre en la hoja que se mece sin rumbo rechazada por la rama. ¿Y mi aliento? ruegas. No sabrás si consumido en tu garganta de ceniza o derramado en otra boca. ¿Y mi vida? gritas. Aquí, a tu lado perenne en tu pecho aferrada a tu pesar. Pero no temas todo llega saborea mi regalo mientras puedas pues nada es eterno. Pero mientras miro todo permanece.
Entre pasajes pasados y presentes escondida te descubro esquivada la vida viviendo esquiva la pasión rechazada deseada la pasión desatada entre líneas de esperanza y de dolor acuciada por sentir un puente bajo tí que cruzar y vivir la libertad del amor sin oración que recitar sin premisas que guardar cuando quiere hades incapaz de matar tus pasos que se encuentren con los míos y ayudarte a traspasar el umbral.
El viento mesa mis cabellos, tus manos lo que siento. La sal de la mar me envuelve, tu sudor lo que saboreo. El fresco de la noche me acaricia, lo que me rodea es tu calor. En tu ausencia encuentro, la presencia de tu cuerpo.
Suaves notas en el aire terciopelo de piel bajo mis manos siguiendo el movimiento de tus caderas tristes en otro lugar apoyadas Humedad en tus ojos ajenjo en tu corazón palabras en tus oidos que sólo apenas consiguen mitigar el dolor que acompaña la danza de tu corazón quebrado Deseando alejarte de un lugar oscuro con el baile de mis besos intento arrancar una sonrisa del frío que invade tu alma mientras me abrazas con fuerza buscando el calor que otros brazos te niegan Entonces atisbo a mi pesar un futuro inexistente sabido por ambos imposible no por aceptado deseado y mi boca susurra palabras que sin quererlo te turban en lugar de consolarte Y es entonces de forma inesperada y a pesar de todo mecida entre sonidos de trompeta que regresas lentamente y me regalas tu presencia pasada y presente en la intimidad compartida de sueños diferentes pero iguales en el fondo que nos llevan a hoyar paisajes de ensueño que nos regalamos el uno al otro en un abrazo eterno en el que se entrelazan nuestros cuerpos desnudos
Eb Nitandol se dirigió tranquilamente hacia su casa como hacía todos los días al término de su jornada en Midelcom Love. Llegaba aburrido de su trabajo, como le ocurría últimamente con frecuencia. Eb Nitandol era analista de parejas. Su labor en Midelcom consistía en agrupar, catalogar y comparar compatibilidades de todos los nuevos "separechos" que diariamente pasaban a engrosar las listas de desparejados en Nueva Europa. Posteriormente les eran enviadas notificaciones a los afectados comunicándoles sus nuevas asignaciones. Estas eran de obligado cumplimiento en el plazo de una semana, y la negativa a cumplir con sus deberes de ciudadanos estaba penada con la reclusión en uno de los numerosos centros de recalibración sentimental que se encontraban distribuidos por todas las ciudades del continente. Sabía que su trabajo era importante, que de sus decisiones dependía que las nuevas relaciones tuviesen o no un alto porcentaje de éxito que garantizase la estabilidad emocional de Nueva Europa y, por extensión, del mundo. Aún así volvía a casa todos los días con una gran sensación de inutilidad; los casos de fracaso habían estado subiendo los dos últimos años hasta alcanzar el 23%, y los centros de recalibración estaban llenos.
Saludó cortés a Sanbia, su pareja desde hacía tres años, y se dirigió a la cocina a programar una cena frugal, como era su costumbre. Una vez preparada la llevó hasta su habitáculo íntimo y conectó el Nexo de Memoria. Lo tenía desde hacía dos años, y no lo había usado demasiado en ese tiempo, pero las últimas semanas habían sido agotadoras y había implantado memorias nuevas al menos en cinco ocasiones. Por suerte era un tipo equilibrado y no hacía un uso excesivo del aparatao. Conocía personalmente un par de casos que habían acabado en esquizofrenia debido a un uso excesivo. Al final, si no se era prudente, uno acababa por tener tanta memoria falsa en su cabeza que los no-recuerdos se confundían en la mente del sujeto y se terminaban fabricando no-recuerdos propios sin control.
Discó un par de anécdotas simpáticas en el trabajo y un recibimiento cálido al llegar a casa. Se arrellanó en su sillón preferido y se preparó para la descarga de datos.
De pronto la máquina emitió un leve pitido y se colocó en espera. Extrañado Eb se incorporó y comprobó las conexiones. Nunca antes había fallado su Nexmem, pero sabía que era posible; al fin y al cabo sólo era una máquina. De pronto se abrió un pequeño orificio en la parte superior del aparato y un holograma se proyectó en la estancia. Sobresaltado leyó las letras que flotaban frente a él, sin poder dar crédito a lo que leía. Sabía que estaba al día de los pagos; era moderado en el uso y su mujer tenía el suyo propio. Sin embargo el comunicado era claro: tenía un descubierto de 8.000 créditos. El Nexmem no podría conectarse de nuevo hasta que no cubriese la deuda y se le emplazaba al día siguiente en Memorcom para tratar el asunto. Con un sudor frío desconectó el aparato y se quedó mirando la oscuridad. Las notificaciones de requerimiento de presencia no podían pasarse por alto. Y no tenía 8.000 créditos.
Al echar la vista atrás recuerdo el sinsentido el arrastrar gimiente del animal herido El fracaso de un vestido que no es para mí encadenado a sueños ajenos que no son míos Cómo erré por caminos de espinas sintiendo decaer fatigado mis latidos Observando el desatino horizonte turbio por destino desplegado implacable frente a mí Disuelta mi figura difuminada entre el gentío imposible de alcanzar perdido entre sombras el estío Miro ahora hacia el pasado y me río de dolores que sentí infranqueables Cuando el final de la escala burlona como ave que se escapa parecía inalcanzable Que mis huelllas me llevaron directo hasta el presente a esta tierra ardiente de ilusión y de deseo Que si otros senderos hubiese recorrido no estaría frente a tí rendido Que los malos tiempos ya pasaron y encontré de nuevo la pasión entre tus brazos
Camino rápido. Tareas por hacer, poco tiempo. Rodeado de gente que no veo, sumido en mis pensamientos, que llenas, de presentes inciertos. Las huellas de mis pasos se cruzan con las tuyas de pronto. Azar buscado acompañado de suerte, te tengo, inesperada, frente a mí. Tu sonrisa cruza el espacio entre los dos y me encuentra. El mundo desaparece a mi alrededor y te siento antes de que estés a mi lado. Cuando me tocas todo cambia de color. Y sonrío contigo.
Alexander el Tuerto entró como una exhalación con la espada en la mano mientras yo aún me estaba colocando las grebas. - ¿Qué ocurre? -pregunté mientras luchaba con las hebillas - ¿Quién cojones estaba de guardia? - gritó mientras me arrastraba a la ventana. - Tullor Dosdedos y Grinfan, creo Miré abajo y vi el portalón abierto de par en par. Los Cuervos de Efran entraban en tropel aplastando todo lo que se interponía en su camino. - Pues los jodidos bastardos ya no tienen que preocuparse de que los despelleje vivos cuando esto termine - espetó Y salió por la puerta gritando órdenes en dirección al patio.
Sam miró por la ventana y soltó un gruñido - ¡Mierda! - escupió - ¡Esto es una mierda! - ¿Qué pasa ahora? - dije volviéndome hacia él mientras colocaba el seguro. - Míralo tú mismo. Me acerqué a la ventana y miré a traves de las cortinas. Todo parecía correcto. El edificio de enfrente, los contenedores, la tienda de comestibles...hasta que vi la foto del candidato presidencial. - Joder - suspiré. Quité el seguro, coloqué el dial en menos cinco años y volvimos a saltar.
Mientras ascendíamos la colina volví la vista y contemplé el paisaje desolado que dejábamos atrás. - ¿Crees que crecerá algo ahí abajo en el futuro? - le pregunté a Rolf - Si lo hemos hecho bien, no - contestó
Incierto Me dejé mis labios en los tuyos. Pasó veloz el momento. Permanece el sentimiento. Si te volveré a ver sueño despierto, sin querer que pase el tiempo, sin poder hacer que vuele el viento. Te imagino frente a mí de nuevo. Sin poder esquivar adelante, atrás, el miedo. Que el reloj no se atrasa, que sólo se mueve adelante, a un momento incierto. Perfecto Hueso perfecto que toco lento mientras me acerco. Labio perfecto que roza mi cuerpo donde estoy. Seda perfecta que siente el tempo que le doy. Molde perfecto que acoge en su seno lo que soy. No dormir, ni soñar, que lo que tengo es perfecto, y no quiero despertar. Que se fue el invierno y llegó perfecto el verano a mis manos. Abierto Hay arena en mis pies y es asfalto lo que piso. Dejo huellas que el mar no borrará, aunque sienta en mi boca el aliento de su sal. Estallo en alegría por poder tocar tus manos, por mirarte todavía Ahora guardo en un lamento, que solté tus labios un momento, y te perdí en la niebla. Que no sostengo la hebra que retornarme a tus brazos permita. Que el mañana es abierto, y no sabré lo que depara, hasta que Damocles tenga a bien soltar su espada.
Con mis mejores deseos de un futuro resplandeciente para mi amiga Encarni Hendida la frente por el sentimiento, rugiendo por dentro, de un amor olvidado sin ser realizado. Se ve frente a sí sin saber ni sentir, que salió rojo impar cuando quiso mirar de frente la vida. Que borre el escriba esta línea fallida, que otra apuesta directa será la simiente, vista de antemano ganadora la mano, para ella que arriesga por futuro el presente.
En silencio sueño lo increible, mientras te miro. Mi reflejo tiembla en tus pupilas, nervioso. Un roce de tu piel, arco de Ulises, imposible, pero tenso. El hierro candente, Mercurio alado, martillea en mi interior. Se derriten mis sesos, mientras me niego. ¡Debo irme!, gritan mis sentidos, pero me quedo. La resistencia es fútil, el abismo entre los dos se hace mensurable. Sobre vida y muerte hablamos. Escuchando tu voz van cayendo las últimas defensas. Con un suspiro lo intento, y me despido. Mi mano en tu cara, hasta mañana, dos besos. Rozo tus mejillas, aspiro tu aroma. De repente, estallan nuestros labios.
Durante toda la mañana había estado dando tumbos de aquí para allá, posponiendo lo inevitable, dudando en lo deseado y soñando con lo pasado. Durante el día se había estado preparando para resolver el problema de una vez por todas. Por la tarde, algo cansado, había pasado un rato imaginando cómo iba a ser abrir aquella maldita puerta y salir de aquella habitación, librarse de la penumbra que lo rodeaba y que a aquellas alturas le parecía eterna. Al fin, tras dar interminables vueltas, decidió que lo mejor era dejarse de tonterías y cargar contra los maderos con todas sus fuerzas y hacerlos añicos.
Miró la oscuridad que lo rodeaba por última vez mientras tomaba distancia para disponer de impulso suficiente. Se lanzó hacia adelante y cargó con todas sus fuerzas. El impacto con los tablones hizo que saliese despedido hacia atrás, aturdido y sorprendido a partes iguales. Sabía el cielo que no creía que aquella puerta fuese tan resistente. Intentó levantarse y resbaló de nuevo golpeándose el brazo al caer. Las manos le temblaban. Las miró y vió las huellas del tiempo marcando sus dedos. Aquello era muy extraño y no terminaba de comprenderlo. La última vez que las había mirado, aquella mañana, mientras sopesaba los pros y los contras de las medidas a tomar para derribar aquella maldita puerta , la piel era tersa, los músculos fuertes.
Se levantó a duras penas y se miró en el espejo. El horror de la verdad lo golpeó y lo llenó por completo, y comprendió que era demasiado tarde. Nunca conseguiría ya salir de aquel lugar. Había dejado pasar demasiado tiempo.
Hay ocasiones en que no es necesario escribir nada para expresar un sentimiento, pues otros lo han escrito por tí.
Dedicado a todas aquellas mujeres a las que quise una vez y no me correspondieron; al menos no en la forma o con la intensidad o con la calidad que habría querido. Porque habría interceptado una granada, habría puesto mi brazo en el camino de una espada, habría saltado delante de un tren, habría hecho cualquier cosa, por tí...
Letra en inglés y español.
LETRA EN INGLÉS
Easy come easy go that’s just how you live Oh take take take it all but you never give Should’ve known you was trouble from the first kiss Had your eyes wide open Why were they open?
Gave you all I had and you tossed it in the trash You tossed it in the trash you did To give me all your love is all I ever asked, cause what you don’t understand Is I’d catch a grenade for ya Throw my hand on the blade for ya I’d jump in front of a train for ya You know I’d do anything for ya Ohhh... I would go through all this pain Take a bullet straight through my brain Yes I would die for ya baby, but you won’t do the same.. No, no, no no
Black, black, black and blue beat me till I’m am numb Tell the devil I said hey when you get back to where you’re from Bad women bad women that’s just what you are yeah You smile in my face then rip the breaks out my car
Gave you all I had and you tossed it in the trash You tossed it in the trash yes you did To give me all your fucking love Is all I ever asked cause what you don’t understand Is I’d catch a grenade for ya Throw my hand on the blade for ya I’d jump in front of a train for ya You know I’d do anything for ya Ohhhh....I would go through all this pain yeah Take a bullet straight through my brain Yes I would die for ya baby, but you won’t do the same..
If my body was on fire Oh..you would watch me burn down in flames You said you loved me you’re a liar Cause you never ever ever did baby..
Cause I’d catch a grenade for ya Throw my hand on the blade for ya I’d jump in front of a train for ya You know I’d do anything for ya Oh babe I would go through all this pain Take a bullet straight through my brain Yes I would die for you baby, but you won’t do the same.. No, you won’t do the same.. you won’t do the same.. you never do the same.. No, no, no no....
LETRA EN ESPAÑOL
Fácil viene, fácil se va. Así es como vives, oh Agarras, agarras, agarras todo, pero nunca das Debí haber sabido desde el primer beso que darías problemas, Tenias los ojos abiertos ¿Por qué estaban abiertos?
Te di todo lo que tenía y lo tiraste todo a la basura Tu lo arrojaste todo a la basura, lo hiciste Que me des tu amor es lo único que te he pedido, porque lo que tú no entiendes es que Agarraría una granada por ti (sí, sí, sí) Me cortaría una mano por ti (sí, sí, sí) Saltaría delante de un tren por ti (sí, sí, sí) Sabes que haría cualquier cosa por ti (sí, sí, sí) Oh, oh Atravesaría todo ese dolor, Dispararía una bala a través de mi cerebro, Sí, yo moriría por ti, pero tú no harías lo mismo No, no, no, no Negro, negro, negro y azul, me golpearon hasta que Hablando con el diablo le dije "oye, ¿cuando regresaras al lugar de dónde has venido?"
Mala mujer, mala mujer, eso es justo lo que eres, sí, Te ríes en mi cara, después dañas los frenos de mi coche
Te di todo lo que tenía y lo tiraste todo a la basura Tu lo arrojaste todo a la basura, lo hiciste Que me des tu amor es lo único que te he pedido, porque lo que tú no entiendes es que Agarraría una granada por ti (sí, sí, sí) Me cortaría una mano por ti (sí, sí, sí) Saltaría delante de un tren por ti (sí, sí, sí) Sabes que haría cualquier cosa para ti (sí, sí, sí) Oh, oh Atravesaría todo ese dolor, Dispararía una bala a través de mi cerebro, Sí, yo moriría por ti, pero tú no harías lo mismo Si mi cuerpo estuviera en llamas, Ooh tu me verías arder en llamas y Mentirías al decir que me amaste Porque tú, nunca, nunca, nunca lo hiciste cariño...
Pero cariño aun así yo atraparía una granada por ti (sí, sí, sí) Me cortaría una mano por ti (sí, sí, sí) Saltaría delante de un tren por ti (sí, sí, sí) Sabes que haría cualquier cosa para ti (sí, sí, sí) Oh, oh Atravesaría todo ese dolor, Dispararía una bala a través de mi cerebro, Sí, yo moriría por ti, pero tú no harías lo mismo.
No, tu no harías lo mismo tu no harías lo mismo, Oh, tu nunca harías lo mismo, No, no, no, no.